

El Taxidermista, la Paloma...El taxidermista, la paloma y la anciana.El Taxidermista, la Paloma...
Caminas por la acera tocando con tus dedos los barrotes blancos de la reja de una urbanización de edificios bajos que parecían apenas unos niños de teta ante las demás edificaciones de la ciudad.
Miras el suelo como buscando algún entretenimiento para eso días calurosos. No buscas paz, ni estas triste. Solo quieres algo divertido
Ves sobre el asfalto el nimio cuerpo de una paloma de delicadas plumas marrones. Debió de chocar contra alguna de las ventanas diáfanas, piensas, en tanto sacas un pañuelo de


De Color IncreduloMarcos aun recostado en su sofá miraba el techo mientras todavia recordaba atónito a aquella figura lepidópteros que se había posado en el brazo de su sillón hace solo unos pocos instantes.De Color Incredulo
Se encontraba tomando notas en un pequeño bloc de notas, marcando sus páginas blancas con letras y palabras de estilos diferentes y sin ningún sentido o relación entre ellas, de manera abrupta detiene su lápiz, ve aquellas ahora llenas hojas, perdido en ellas suelta el lápiz y toma entre el dedo anular y el corazón, una copa de vino, sujetado esta con la palma y toma un trago que mant


En tierra de los olvidadosIván estaba en su trono en aquel enorme palco de ese gigantesco castillo, mientras veía a su alrededor, los árboles plantados de manera perfecta, todos verdes y de abundantes hojas, con troncos de color marrón, el cielo estaba perfectamente azul y las nubes no opacaban su belleza si no que la apoyaban y lo hacia aun mas hermosa. Las casas eran iguales en su forma, pero distintas a su vez, todas mas hermosa que la anterior y a su vez que la siguiente, una de esas imágenes indescriptibles en palabras y tan perfectas e inimaginables en la realidad.En tierra de los olvidados
Todo era increíblemente perfecto, la temperatura


Poema de una navidad inestableEn navidad nos encontrábamos En casa de la familia de mi madre Esperando aquella asquerosa comida Que por poder regurgitar rezábamosPoema de una navidad inestable
Pero antes que todo esto Más asco daba El horrible rostro De mi padrastro Pedro Y mi madre Viviana
La única compañía deseada Era la de mi esposa Raquel Pero posible era sustituirle En esa noche, por un simple burdel Ni costoso o estrafalario, tendría que ser Pero un buen servicio debería de ofrecer
A mi izquierda estaba Fausto Rodeado por una jovencita, que